jueves, 28 de abril de 2011

Dibujo rápido Nicolai Matziev

En total habrá sido como una horilla, me lo he tomado con calma, eso sí =P ésta vez no he querido usar tramas para las sombras. Como siempre no dudéis en dejar vuestra opinión, es bienvenida y agradecida sobre todo, todo lo que podáis decirnos ahora nos servirá más adelante. =)

GRACIAS!!

viernes, 22 de abril de 2011

Esperando… Fingiendo que hago algo normal como… cocinar.

-¡Joder!

La gota de sangre dibujó un surco bajando por su muñeca. En los labios de Nico se instaló una sonrisa irónica. Tenía cierta gracia que un pirado asesino fuera atacado por un abrelatas.

Lua estaba haciendo un trabajo con los de su clase. Y como ya se ocuparía Ángel de inventarse un nuevo tipo de jeroglífico sueco para retenerla hasta la noche, Nico tenía toda la tarde libre para pelearse con una lata de anchoas. En honor a Piet iba a preparar una pizza de esas con copete. Su hermano era experto en inventar nuevos ingredientes, daba igual lo que hubiera en la nevera, todo servía para acompañar a las anchoas.

A Nico siempre le había fascinado la capacidad del pequeño Matziev a la hora de adaptarse. Nunca se atascaba demasiado tiempo con un problema, sabía encontrar un camino, un atajo, una nueva posibilidad… Sólo tenía que sonreír, bromear y darle la vuelta al problema. ¿Que no había nada para ponerle a la masa de pizza? Entonces todo se convertía en un ingrediente en potencia.

Desde luego era un chico con recursos.

-¡Hasta mañana chicos!

-Lua, ¿no te vienes a tomar una caña?

-¡Hasta mañana, Ángel!

Lua echó a andar alejándose del grupo de estudiantes y de la universidad. Por fin.

Como casi todos los días subió la calle hacia la casa de Nico, donde últimamente pasaba más tiempo que en la suya propia. La luz de las farolas y los cuatro coches de turno. Un gato. Una pareja.

Lua sacó el móvil de la mochila cuando paró ante el primer semáforo. Lo encendió. Tenía cuatro llamadas perdidas, ¿Nico? Marcó su número. Cuatro tonos. Estaba a punto de colgar cuando contestó la voz de Nico, demasiado trémula para él. Lua tuvo que contener la respiración.

……

domingo, 10 de abril de 2011

Haciendo las maletas. Deshaciendo las maletas.

“-Piet. Si no te parece una violación de tus derechos, ¿podrías bajar y ayudar a tu padre cuando termines de fisgar en las maletas de Nico?

-¿Pero tendré derecho a quejarme, no?

Mi madre salió de la habitación con su cara de “menos mal que sé que es hijo mío”. Esa mujer merece una estatua a la paciencia. Piet cerró los cajones vacíos de mi escritorio y saltó sobre mi cama desperdigando mis cosas.

-Piet, anda, despega tu culo de mis libros.

-A la orden.

Mi tren hacia Madrid salía en 25 horas. Metí en la maleta la ropa que Piet había sacado mientras él se afanaba en lanzar clips a la papelera.

-¿Te llevas los cascos de calaveras?

-No.

¿Me los puedo quedar?

-Sí.

-¿Puedo instalar en tu habitación un cine X al margen de la ley?

-No.

-¿Y un taller de motos?

-¿Y cómo subes las motos a un ático?

-Chico listo… Ya me las apañaré.

-No lo pongo en duda, siempre lo haces.

El armario estaba vacío. Y en la estantería sólo quedaban algunos libros. Tampoco me había costado demasiado hacer las maletas. Nunca me ha gustado almacenar cosas inútiles. Y recuerdos sentimentales tampoco tengo demasiados. Así que mi cuarto era bastante similar a la habitación de un hotel. Limpia, cómoda, fría…

-Nico, ¿esta no es Alicia?

Mi hermano había rescatado de mi maleta la foto de Alicia. Salía ella. Sólo ella. Sentada en un banco mirando al infinito. Con la trenza descansando en su hombro. Pálida, inmóvil, ausente… Sí, Alicia. La única foto que tenía de ella.

-¿Qué tal le va? ¿Sigue por aquí?

Piet no sabía nada de lo que había pasado. Cuando mi padre se enteró del juicio, de la muerte de Alicia, de las sospechas que recaían sobre mi espalda, me buscó un buen abogado. Me acompañó en todo el procedimiento. Y zanjó el asunto con la condición de no contárselo ni a Piet ni a mi madre. A parte de eso nunca hemos hablado demasiado de ello. Salí limpio del turbio asunto. Y a mi padre eso le vale.

-No, volvió a Madrid el año pasado.

-¡Ajá! Y parecía tonto el señor Nicolai cuando le compramos… ¡Jajaja! ¿Sólo te vas a llevar esa foto?

-Sí.

Piet se levantó de un salto y bajó las escaleras, igual demasiado rápido para sus piernas, porque desde arriba se escuchó un golpe y un taco, y volvió con un marco en la mano.

-Llévate esta. Y así se la enseñas a tus amigas españolas, para que me echen un ojo XD

Me dio la foto. Yo estaba de pie, en casa de unos amigos de mis padres, con los brazos cruzados al pecho, el sol en la cara, y Piet en la espalda. Saltando, con la boca abierta y la risa en los ojos. Sin duda alguna esa era nuestra foto. Mi padre siempre nos pregunta cómo hemos podido nacer tan diferentes. “

lunes, 4 de abril de 2011

Viñeta

Bueno, vamos a inaugurar las entradas nuevas como dios manda, os he preparado esta viñetilla "rápida" de Nicolai Matziev, porque tenía ganas de hacerla y bueno, aún no os había colgado una buena imagen de Nicolai, quizá porque soy exigente al tratarse del protagonista y en cuanto un boceto me sale un poco mal lo desecho enseguida. Pero bueno, aquí lo tenéis, ¡comentad cuanto queráis que después de todo es para vosotros! Espero que os guste... =)

¡Comienza el despegue!

Bueno, después de casi dos meses, retomamos el blog para seguir informándoos. Os informamos de que ahora podéis ver las actualizaciones a través del mismo, del blog de Nikochan Comics y del facebook de Nikochan Comics. Aprovechad los que aún no hayáis leído las presentaciones de personajes de Encre Rouge, porque a partir de ahora publicaremos sobre avances en la historia, dibujos e ilustraciones y los pasos que seguiremos para hacer que Encre Rouge se convierta en una realidad! ¡GRACIAS A TODOS!

Yuhie (Itzi-art) - Dibujante Encre Rouge
Luker Arranz - Guionista Encre Rouge

¡Y por supuesto gracias a Nikochan!